¿Por qué debería la dirección estar especialmente interesada en los datos justo ahora?
La ubicación de los datos puede parecer algo abstracto para la dirección empresarial, pero es una cuestión fundamental en términos de riesgos, costes, protección de datos y fluidez del negocio.
La situación geopolítica en constante cambio, la regulación y la proliferación de los servicios en la nube obligan a las organizaciones a reflexionar sobre la soberanía de los datos: dónde se procesan y bajo qué legislación y modelos de gobernanza se encuentran.
En la práctica, esto también implica en qué centros de datos y en qué regiones se almacenan y procesan los datos. El panorama también está cambiando con la capacidad de centros de datos de Microsoft prevista en Finlandia (estimada para 2027), lo que ampliará las opciones entre el centro de datos propio, la nube e híbrido.
Juha Kari, director general de Above IT, y el consigliere Pasi Jalonen rompen los mitos que suelen rodear al almacenamiento y la gestión de datos, y explican cómo abordar esta cuestión.
Mito: La ubicación de los datos no es asunto de la dirección
“Un mito común es que esto es tarea exclusiva del departamento de TI, pero es falso. La estrategia de la organización, así como el negocio, determinan la ubicación de los datos. El alojamiento de los datos supone un coste significativo por el que la dirección debería interesarse”, afirma Kari.
“El departamento de TI se encarga del trabajo práctico, pero la inversión en un centro de datos propio o, por ejemplo, en la capacidad escalable que ofrece un proveedor de servicios en la nube, debe definirse estratégicamente”, añade Jalonen.
Según Jalonen, un buen socio suele ser un recurso fundamental para la propia gestión de la información de la organización:
“En una organización moderna, el departamento de TI tiene responsabilidades muy diversas, el tiempo es escaso y la experiencia puede estar fragmentada. Un socio experto es un apoyo en cuyo conocimiento puede apoyarse el departamento de TI. El socio también se asegura de que los proyectos de transición se lleven a cabo de forma impecable hasta el final, sin que queden relegados por el día a día”.
Mito: No puedo influir en a qué centro de datos van nuestros datos
“Falso: al contrario de la creencia popular, a través de Microsoft Azure, por ejemplo, se puede reservar capacidad en una región específica, lo que permite influir en la ubicación de la información. Por eso, los centros de datos que Microsoft está construyendo en Finlandia son una oportunidad interesante”, explica Kari.
Según Kari, la ubicación de los datos es una cuestión de responsabilidad: en un centro de datos propio, alguien debe encargarse en cualquier caso de las actualizaciones y del mantenimiento del hardware, ya sea la propia organización o mediante un modelo de servicio.
También es crucial para la continuidad y las situaciones excepcionales quién controla los derechos de acceso y administración, y cómo se han acordado las responsabilidades con el socio.
Mito: La tecnología híbrida es cara
El almacenamiento de datos conlleva inevitablemente costes, independientemente de cómo se gestione, recuerda Kari:
“Un centro de datos propio requiere, sobre todo, una gran inversión inicial, además de mantenimiento, electricidad y otra infraestructura. Por otro lado, una solución externalizada suele percibirse como más cara de media, pero los costes se distribuyen de forma más uniforme y el escalado es más sencillo, tanto al alza como a la baja”, afirma.
Según Jalonen, la tecnología de nube híbrida ya no es más cara que los servidores propios. Por ejemplo, Azure Local ofrece servicios y formas de ejecutar cargas de trabajo en la nube de manera híbrida en las propias instalaciones de la organización. El nivel de costes es similar al de los servidores propios.
Además del coste, las características del negocio también resultan fundamentales: ¿requiere alguna función una latencia especialmente baja? ¿pueden ejecutarse algunas cargas de trabajo de forma más económica en la nube?
Mito: La transición híbrida es un proyecto complejo
Entonces, ¿qué solución es la elección correcta para la organización: un centro de datos propio, capacidad en la nube o un modelo híbrido entre ambos? En muchas organizaciones, la situación cambiante se evalúa constantemente.
“Depende de la situación de la organización, de la necesidad de escalabilidad y de las perspectivas de futuro. Todas las soluciones tienen sus ventajas. Un socio experimentado ayuda a formar una visión de conjunto que permite encontrar la solución más funcional y rentable”, explica Kari.
“Nuestro principio es desarrollar la competencia de la propia gestión de la información de la organización para que la gestión de los datos sea más fluida en el futuro. No lo vemos como algo que nos reste trabajo, sino que aumenta los recursos del cliente en su totalidad”, continúa Jalonen.
Mito: El proceso de transición es difícil y estamos irremediablemente rezagados
Falso. Según el dúo de Above IT, no hay que paralizarse aunque parezca que se está rezagado en cuestiones de datos:
“Un elefante se come mejor a trozos y no de un solo bocado. Conviene abordar la ubicación de los datos con naturalidad y empezar a analizar las opciones. Elijan un socio en el que puedan confiar. Hay ayuda disponible”, resume Kari.
¿Necesita una perspectiva experta para definir su estrategia de ubicación de datos? Póngase en contacto con nosotros y hablaremos con más detalle.
Este artículo ha sido publicado en Tivi.fi como una colaboración comercial entre Above IT y Microsoft.



